A sus 22 años, Tony Fournales, estudiante de informática originario de Auch, prepara el lanzamiento de Glouglou, una aplicación destinada a facilitar la gestión de una bodega de vinos. Nació a raíz de una comida familiar en la que resultó complicado elegir una botella y permite catalogar los vinos, consultar información sobre una botella escaneando su etiqueta y obtener sugerencias de maridaje a partir de las botellas disponibles.
A sus 22 años, Tony Fournales lanza Glouglou, la aplicación que simplifica la gestión de una bodega de vinos
Una bodega bien surtida no siempre garantiza que sea fácil elegir un vino a la hora de sentarse a la mesa. Cuando hay muchas botellas y no existe un inventario que permita saber exactamente qué hay en reserva, encontrar el vino adecuado para la comida puede llevar tiempo. Este problema concreto fue lo que inspiró a Tony Fournales y lo llevó a imaginar Glouglou, una herramienta digital dedicada a la gestión de bodegas de vinos.
El joven estudiante de informática, originario del Gers, se propuso desarrollar él mismo esta aplicación. Su proyecto está dirigido principalmente a particulares que quieren organizar su colección y conocer mejor las botellas que tienen. Así, Glouglou reúne varias funciones en una misma interfaz: el inventario de vinos, el seguimiento de su periodo de consumo y recomendaciones para acompañar los platos.
Una idea surgida durante una comida familiar
La idea surgió una Nochebuena, cuando Tony Fournales bajó a la bodega con su abuelo. La familia tenía que elegir una botella para acompañar la comida que había preparado su abuela, pero era difícil revisar lo que había en la bodega sin una lista precisa. A pesar de la gran cantidad de vinos, a los dos les costaba saber cuáles estaban disponibles y cuál combinaría mejor con el menú.
Esta duda hizo surgir una pregunta sencilla: ¿cómo saber rápidamente qué botellas hay en una bodega y elegir la que mejor encaja con la comida? Entonces, Tony Fournales propuso a su abuelo crear un inventario. Como estudiaba informática, enseguida pensó en una solución más completa que un simple registro escrito a mano: una aplicación capaz de guardar la información y hacerla accesible en unos instantes.
Así pues, el proyecto nació de una necesidad familiar, pero la dificultad que encontraron puede afectar a muchos aficionados al vino. Con el tiempo, una bodega puede albergar botellas de distintas bodegas, añadas o regiones. Sin una herramienta de seguimiento, es fácil olvidar una referencia, dejar de saber dónde está o perder de vista cuál es el mejor momento para abrirla.
Un inventario para encontrar fácilmente las botellas
Con Glouglou, cada usuario puede crear una cuenta personal y elaborar una base de datos correspondiente a su propia bodega. La aplicación tiene como objetivo centralizar la información de las botellas para consultar las existencias con mayor facilidad. En lugar de recorrer las estanterías una por una, el usuario puede recurrir al inventario guardado para encontrar lo que tiene.
Esta función está pensada, en particular, para quienes tienen muchas referencias en su bodega. La introducción manual de datos puede volverse pronto engorrosa cuando se cuentan por cientos las botellas. La incorporación de una herramienta de reconocimiento busca agilizar esta etapa y reducir el tiempo dedicado a registrar cada vino.
El inventario no sirve únicamente para contar las botellas. También permite llevar un registro de las que se tienen y disponer de información útil para organizar su consumo. Glouglou prevé, en particular, notificaciones relacionadas con los periodos de degustación, para ayudar a los usuarios a hacer un seguimiento de sus botellas y saber cuándo plantearse abrirlas.
El escaneo de las etiquetas se basa en la inteligencia artificial
Para facilitar el registro de los vinos, Glouglou incorpora una función de escaneo de etiquetas. El usuario puede fotografiar la etiqueta de una botella en lugar de introducir a mano todas sus características. La aplicación utiliza la inteligencia artificial para reconocer el vino y, a continuación, puede buscar información adicional en Internet.
Este proceso se diseñó para reducir las operaciones necesarias para crear un inventario detallado. Cuando una bodega contiene varios cientos de botellas, introducir cada referencia por separado supone una tarea considerable. Así, la identificación a partir de la etiqueta puede agilizar la incorporación de los vinos y simplificar la actualización de las existencias.
Una vez reconocida la botella, las búsquedas permiten recuperar información sobre sus características. El objetivo es evitar que el usuario tenga que completar por su cuenta cada ficha y darle un acceso más rápido a los detalles asociados al vino. Esta función también podría interesar a profesionales, en particular a quienes gestionan un gran número de referencias, aunque la aplicación está concebida, ante todo, para particulares.
Maridajes a partir del contenido de la bodega
Glouglou no se limita a elaborar una lista de las botellas disponibles. La aplicación también pretende ayudar a elegir un vino en función de la comida prevista. El usuario indica el plato que quiere servir y el servicio propone una botella adecuada entre los vinos que ya tiene registrados en su bodega.
Esta lógica distingue la recomendación de un consejo general: la aplicación intenta tener en cuenta las botellas que la persona realmente posee. De este modo, puede asociar el menú con una opción disponible de inmediato, sin obligar al usuario a comprar otro vino. La conexión entre el inventario y las sugerencias de maridaje permite convertir la lista de botellas en una herramienta de ayuda para tomar decisiones.
Esta función responde directamente a la situación que dio origen al proyecto. En lugar de preguntarse durante largo rato qué botella abrir, el usuario puede consultar las sugerencias de la aplicación teniendo en cuenta el plato preparado. Así, Glouglou busca que la bodega sea más fácil de consultar y simplificar el momento de elegir, tanto si hay unas pocas botellas como si se trata de una colección más amplia.
Seis meses de desarrollo para preparar el lanzamiento
Tony Fournales dedicó aproximadamente seis meses al desarrollo de Glouglou. La creación de la aplicación le permitió poner en práctica sus conocimientos de informática y, al mismo tiempo, trabajar en un proyecto concebido a partir de un uso cotidiano. El estudiante diseñó una primera versión que reúne la gestión de las botellas, las recomendaciones y el reconocimiento de las etiquetas.
Antes de abrirla al público, algunos probadores pudieron probar las funciones premium. Sus comentarios sirvieron para detectar posibles problemas y proponer mejoras. Esta fase de pruebas permite confrontar la aplicación con distintos hábitos de uso y comprobar si las funciones ideadas responden a las necesidades de quienes gestionan su propia bodega.
Para dar a conocer su proyecto, el creador también ha establecido colaboraciones con influencers. El lanzamiento de Glouglou se anuncia como inminente, con la ambición de que la aplicación esté al alcance del mayor número de personas muy pronto.
Un proyecto estudiantil que podría evolucionar
Tony Fournales es originario de Auch y estudió en el instituto Pardailhan. Actualmente cursa estudios de informática en Toulouse y se encuentra en México como parte de un intercambio universitario correspondiente a su cuarto año de estudios. A pesar de su trayectoria académica, dedica parte de su tiempo a preparar Glouglou, su primer proyecto de esta envergadura.
A largo plazo, se plantea dedicarse al desarrollo de software o a la ciberseguridad. Por ahora, está centrado en poner en marcha la aplicación y conocer las opiniones de sus primeros usuarios. El servicio también podría evolucionar más allá de la gestión de las botellas que ya se tienen en casa.
El creador imagina, en particular, una función capaz de sugerir vinos disponibles en los comercios cercanos al usuario. Esta posibilidad complementaría las recomendaciones actuales, centradas en las botellas de la bodega personal. Permitiría ofrecer una solución cuando el vino buscado no esté disponible, al tiempo que ampliaría el papel de Glouglou como herramienta para orientar la elección y la gestión de los vinos.






