En Rusia, las autoridades buscan construir un sistema de inteligencia artificial (IA) que transmita la ideología oficial del Kremlin, especialmente entre los jóvenes ciudadanos, que son cada vez más propensos a utilizar los avances tecnológicos. La implementación de este tipo de IA representa no solo una estrategia tecnológica, sino también una voluntad de amplificar el control ideológico sobre la población y de moldear las percepciones globales a través de narrativas cuidadosamente construidas.
Una estrategia de ideología digital
Las autoridades rusas reconocen el uso creciente de la IA generativa, y buscan por lo tanto establecer sus propios sistemas para satisfacer sus necesidades ideológicas. En una reciente conferencia, el presidente Putin subrayó la importancia de esta tecnología, calificándola de clave estratégica para Rusia. Este discurso coincide con la implementación de la Estrategia Nacional de Desarrollo de la IA, adoptada en 2019 y enmendada en 2024, que tiene como objetivo hacer de la IA un contribuyente importante al PIB del país para 2030.
Una historia reinventada por la IA
La construcción de una realidad alternativa está en el corazón del proyecto. El gobierno ruso presenta su versión de los eventos, donde no hay guerra, sino únicamente una «operación militar especial». En esta visión sesgada, la democracia estaría floreciendo, mientras que la libertad de expresión es sistemáticamente reprimida. Los sistemas de IA se supone que jueguen un papel en la creación de una percepción unidimensional de la historia y de la actualidad, modulada según la necesidad del poder.
Sistemas sesgados
El desarrollo de una IA ideologizada se manifiesta en la forma en que se proporciona la información a los usuarios. Por ejemplo, el chatbot Alice AI, anteriormente alimentado por YandexGPT, prioriza relatos históricos que glorifican el pasado soviético y la política actual, mientras evita temas sensibles como la corrupción o la represión política. Este tipo de filtrado de información tiene como objetivo moldear una conciencia colectiva que se alinea con los valores del régimen.
El control de la información
El marco legal alrededor de la IA ha sido diseñado para evitar la influencia externa. El primer ministro Mishustin ha expresado la necesidad de alinear los desarrollos tecnológicos con los intereses nacionales, marcando una voluntad de crear un espacio informativo distinto y controlado por el Estado. Esto se inscribe en una estrategia más amplia de lucha contra las influencias occidentales y de promoción de una visión rusófila en el espacio digital.
¿Una utopía tecnológica?
Las tecnologías de IA son a menudo presentadas como la solución a muchos problemas sociales, pero también son herramientas de opresión. La creación de un Internet soberano y de IA generativa ideológica representa un riesgo de aislamiento y control aún mayor. Mientras que otras regiones, como Europa, intentan regular los impactos de estas tecnologías, Rusia prioriza la rapidez y la flexibilidad legislativa para desplegar sus sistemas sin obstáculos.
Los desafíos internacionales y la amenaza de las IA ideologizadas
Este enfoque de los sistemas de IA no es sin consecuencias para la comunidad internacional. Los países extranjeros deben enfrentar la desinformación, los ciberataques y otras formas de injerencia potencial, facilitadas por tecnologías motivadas ideológicamente. Las preocupaciones al respecto se amplifican por eventos recientes donde hackers, en particular de origen chino, han demostrado la capacidad de la IA para afectar la seguridad global.
En conclusión, la orientación de Rusia hacia una inteligencia artificial impregnada de ideología oficial plantea preguntas cruciales, tanto a nivel nacional como internacional. Las implicaciones son vastas y merecen una atención continua.







