Vitalik Buterin estima que la actualización Hegota, esperada el próximo año, podría ser el último fork de Ethereum todavía comparable a las evoluciones clásicas de la red. En un ensayo publicado el 27 de septiembre, el cofundador de Ethereum describe una fase siguiente más centrada en las pruebas criptográficas avanzadas, la verificación automatizada y la resistencia a los ordenadores cuánticos. Hegota sigue en preparación y su hoja de ruta aún no es definitiva.
Un hito entre el Ethereum de los inicios y el de mañana
En su ensayo, Vitalik Buterin compara varias etapas de la evolución de Ethereum — 2015, 2025 y 2030 — con las primeras concepciones de Bitcoin. Esta comparación le sirve para subrayar cuánto ha cambiado la red desde sus comienzos y para presentar la transformación que anticipa para los próximos años.
Para situar Hegota en esta evolución, Buterin se basa en el Strawmap, un proyecto de hoja de ruta a largo plazo para Ethereum. Según su interpretación de este calendario, el fork previsto para el próximo año sería probablemente el último cuyas funcionalidades y tecnologías seguirían siendo inmediatamente reconocibles para un desarrollador que haya trabajado en la red en 2015.
El término «clásico» no significa que Ethereum deje de evolucionar después. Se refiere más bien a una ruptura en la naturaleza de los cambios considerados. Después de Hegota, los avances podrían basarse en métodos y arquitecturas más alejados de los que han estructurado las actualizaciones anteriores.
Hegota aún está en fase de preparación
La perspectiva mencionada por Buterin sigue siendo una anticipación, y no la confirmación de un calendario definitivamente establecido. Los preparativos de Hegota están en sus inicios. La página dedicada a esta actualización presenta actualmente dos cambios previstos: las Fork-Choice Enforced Inclusion Lists, o FOCIL, y las transacciones frame.
FOCIL se basa en un comité de validadores que puede proponer listas de transacciones. Los constructores de bloques deben tener en cuenta estas listas en la producción de los bloques. El mecanismo busca así reforzar la inclusión de las transacciones en el proceso de construcción, de acuerdo con reglas integradas en la elección de la cadena.
Las transacciones frame, por su parte, se refieren a la manera en que las cuentas pueden procesar sus operaciones. Permitirían a cada cuenta ejecutar su propia lógica de verificación y seleccionar las firmas utilizadas. Esta flexibilidad podría facilitar la adopción de firmas resistentes a los ordenadores cuánticos.
Estos elementos ofrecen una visión general de los temas actualmente asociados a Hegota, pero no resumen toda la evolución futura de Ethereum. Su presencia en los preparativos tampoco significa que todas las funcionalidades consideradas a lo largo de los trabajos se integrarán necesariamente en la versión final del fork.
Después de Hegota, una evolución basada en nuevas técnicas criptográficas
Los STARKs recursivos en el centro de los trabajos anunciados
En su proyección, Buterin estima que las etapas posteriores a Hegota darán un lugar importante a los STARKs recursivos, una forma de prueba criptográfica. Estas herramientas permitirían verificar pruebas compuestas o anidadas, y se enmarcan en una reflexión más amplia sobre cómo hacer la verificación de la red más eficiente.
El cofundador de Ethereum también menciona la verificación formal automatizada. El objetivo general es poder controlar de forma rigurosa el comportamiento del software y los mecanismos de la red, apoyándose más en métodos automatizados. Esta orientación marca un cambio de nivel respecto a las mejoras habituales realizadas a lo largo de los forks.
Otro eje es el de un consenso altamente optimizado. El consenso reúne las reglas que permiten a los participantes acordar el estado de la red y el orden de las operaciones. Buterin contempla trabajos destinados a hacer estos mecanismos más eficientes, en paralelo a los avances criptográficos.
La resistencia cuántica también forma parte de las prioridades mencionadas. Los ordenadores cuánticos podrían, a largo plazo, cuestionar ciertos métodos criptográficos actualmente utilizados. Preparar a Ethereum para esta eventualidad implica estudiar soluciones capaces de proteger las operaciones y las cuentas contra nuevas capacidades de cálculo.
Una continuidad con el proyecto Lean Ethereum
Las orientaciones descritas en el ensayo prolongan ideas que Buterin ya había presentado anteriormente en el año bajo el nombre de Lean Ethereum. Este proyecto pone énfasis en los STARKs recursivos y en mecanismos criptográficos diseñados para resistir a los ordenadores cuánticos.
La conexión entre Lean Ethereum y las evoluciones previstas después de Hegota muestra que estos temas no se presentan como adiciones aisladas. Se inscriben en una reflexión más amplia sobre la arquitectura de la red, sus exigencias de verificación y su capacidad para mantenerse robusta a medida que las tecnologías evolucionan.
La visión de Buterin para Ethereum a horizonte 2030
Una blockchain cuyas propiedades fundamentales cambian
En su ensayo, Buterin no se limita a describir una sucesión de forks. También propone una reflexión sobre la identidad de Ethereum a largo plazo. Según él, tras la integración de las mejoras asociadas a Lean Ethereum, la red podría conservar el término blockchain principalmente por razones históricas.
Esta fórmula traduce la magnitud de las transformaciones anticipadas. Buterin considera que casi todas las propiedades fundamentales tradicionalmente asociadas a una blockchain ya han evolucionado o podrían hacerlo próximamente. La forma en que se verifica la red constituye uno de los ejemplos que él pone de manifiesto.
En el modelo de verificación original, heredado de los primeros años del sector, los nodos descargaban cada bloque y luego reincidían las operaciones para controlar su contenido. Este enfoque representa un punto de comparación con los métodos más recientes que los trabajos en torno a las pruebas criptográficas buscan desarrollar.
Los STARKs recursivos, la verificación automatizada y la optimización del consenso se inscriben en esta transición. Juntos, estas vías reflejan una voluntad de hacer evolucionar los métodos utilizados para establecer y controlar el estado de Ethereum, sin reducir esta transformación a una simple sucesión de mejoras técnicas convencionales.
Verificación, rapidez y confidencialidad
La reflexión a horizonte 2030 también abarca varios objetivos complementarios, entre ellos la verificación, la rapidez y la confidencialidad. El ensayo de Buterin los presenta como dimensiones importantes de la evolución de la red, paralelamente a la seguridad criptográfica y a la resistencia cuántica.
La verificación está en el centro del cambio descrito: se trata de hacer evolucionar los medios que permiten controlar las operaciones y el estado de la red. La rapidez se refiere a los esfuerzos por optimizar los mecanismos, especialmente el consenso. En cuanto a la confidencialidad, figura en esta visión más amplia del Ethereum futuro, aunque el ensayo presentado no se resume a una funcionalidad única o a un calendario preciso sobre este tema.
La hoja de ruta debe interpretarse como una dirección general más que como una lista definitiva de entregables. Hegota constituye un hito en esta trayectoria, mientras que las evoluciones que podrían seguir dependerán de trabajos aún más avanzados en criptografía, verificación y arquitectura de la red.







