En nuestra crítica del nuevo álbum de los Rolling Stones, titulado Foreign Tongues, exploramos cómo lo artificial parece a veces superar la fineza musical propia del grupo legendario. A medida que los Stones continúan evolucionando, mezclando influencias contemporáneas con su estilo emblemático, nos cuestionamos sobre el impacto de estas elecciones en la calidad artística de esta obra.
Una portada firmada por Nathaniel Mary Quinn
La portada de Foreign Tongues, que saldrá el 10 de julio, ha sido realizada por el artista estadounidense Nathaniel Mary Quinn. Conocida por su enfoque único de los retratos, la obra de Quinn presenta un collage grotesco de los rostros de los miembros sobrevivientes de los Rolling Stones. Este mashup visual, que evoca el estilo de Francis Bacon, aporta una dimensión particular al proyecto, aunque puede dividir opiniones. El artista parece lograr captar un cierto lado crudo y realista, sin embargo, ¿debería realmente provocar reacciones de rechazo desde el primer encuentro visual con el álbum?
Un estilo laborioso y predecible
Al lanzarse a la grabación de esta nueva obra en los estudios Metropolis de Londres, el grupo, bajo la dirección del joven Andrew Watt, parece haber seguido un conjunto de directrices que podría decepcionar a más de uno. Las primeras críticas ya informan sobre un sonido laborioso y predecible, lo que plantea preguntas sobre la integridad artística de los Rolling Stones. En una época donde las innovaciones musicales se multiplican, ¿cómo un grupo con una historia tan rica podría dejarse llevar por caminos trillados?
La artificialidad en detrimento de la autenticidad
Con la aparición de la inteligencia artificial en la creación musical, algunas composiciones del nuevo álbum parecen estar marcadas por ese toque artificial. De hecho, hay una sensación de que, a veces, las máquinas asumen el control del proceso creativo, arriesgándose a enmascarar la fineza musical habitual de los Stones. Este empuje hacia lo artificial podría eclipsar la emoción cruda que el grupo ha sabido ofrecer a lo largo de las décadas.
Un contraste con el pasado
En comparación con los álbumes anteriores, en particular A Bigger Bang (2005) y Blue and Lonesome (2016), Foreign Tongues parece dar un paso atrás. Los fans esperaban volver a escuchar el sonido auténtico y crudo que les dio fama. Sin embargo, la tendencia actual a favorecer producciones más pulidas y orquestadas podría rozar la banalidad, en lugar del genio creativo que ha maravillado a generaciones enteras.
El camino a seguir para los Stones
A medida que los viejos leones del rock continúan explorando nuevos territorios sonoros, es esencial que permanezcan fieles a sus raíces. La nostalgia de los fans por la fineza musical y la energía cruda debe hacerles recordar lo que realmente son. La perspectiva de una secuela innovadora no debería hacerse en detrimento de la autenticidad, sino más bien abrazándola y reimaginándola. Los desafíos de la modernidad, especialmente con tecnologías como la inteligencia artificial, deben abordarse con precaución para respetar este legado.
A medida que 2023 marca el regreso de los Stones con este álbum, y a pesar de las interrogantes que suscita, el legado del grupo sigue siendo innegable. Resta ver si, con el tiempo, Foreign Tongues encontrará su lugar entre los clásicos emblemáticos de los Rolling Stones.







