Después de un año marcado por esguinces recurrentes y dolores persistentes, Marine Lorphelin fue operada del tobillo. La ex Miss Francia 2013, hoy médica y apasionada del running, indicó que la intervención había salido bien. Sin embargo, tendrá que interrumpir temporalmente sus actividades deportivas para dejar que el tobillo se recupere.
Muy activa en las redes sociales, Marine Lorphelin compartió con sus seguidores noticias sobre su salud después de un período difícil. Acostumbrada a correr y a practicar actividades al aire libre, en los últimos años tuvo que hacer frente a varias lesiones en el tobillo. Esta sucesión de episodios acabó llevándola a plantearse una intervención quirúrgica.
En una publicación compartida el viernes 2 de octubre, la ex reina de belleza anunció que la operación ya se había realizado y que todo había salido bien. Los cirujanos repararon un ligamento debilitado y retiraron un fragmento óseo que le causaba dolor. Un paso importante para quien espera recuperar progresivamente la estabilidad suficiente en el tobillo para volver a correr.
Una intervención después de varias lesiones
Las dificultades de Marine Lorphelin no aparecieron de la noche a la mañana. En 2023 ya se había lesionado gravemente el tobillo a raíz de un esguince que requirió el uso de una bota ortopédica y numerosas sesiones de rehabilitación. A pesar de los cuidados, después se produjeron otras lesiones, que mantuvieron la preocupación y complicaron su práctica deportiva.
En octubre de 2025, sufrió otro esguince mientras participaba en los 20 kilómetros de París. Los exámenes y la rehabilitación volvieron entonces a marcar su día a día durante varios meses. Luego, en junio, otra lesión durante una carrera de trail reforzó la conclusión: el tobillo ya no le permitía correr con tranquilidad por terrenos irregulares.
Ante estas recaídas, Marine Lorphelin tuvo que plantearse varias opciones. Seguir corriendo, renunciando al trail, o someterse a una operación para estabilizar la articulación: la decisión no fue inmediata. Tras meses de reflexión, finalmente optó por la cirugía para tratar el problema de raíz.
Un año difícil vivido lejos de la mirada pública
La joven explicó que había atravesado este difícil proceso sin hablar de ello públicamente durante casi un año. Entre los dolores, los exámenes médicos y los períodos de rehabilitación, esta situación supuso una prueba física y emocional. Apasionada del deporte, tuvo que lidiar con la incertidumbre de no saber cuándo ni en qué condiciones podría recuperar sus hábitos.
El running ocupa un lugar importante en su vida y es una de las actividades que comparte con su pareja, el empresario Stanislas Gruau. Por eso, las lesiones recurrentes alteraron una práctica que le importa mucho. Aun así, Marine Lorphelin indicó que no había renunciado a la idea de volver a correr: la operación es más bien un paso hacia una vuelta que contempla a más largo plazo.
Las zapatillas, apartadas durante la convalecencia
Ahora la prioridad es permitir que el tobillo operado se recupere. Marine Lorphelin sabe que tendrá que dejar de correr durante varios meses y apartar temporalmente tanto los entrenamientos como las salidas de trail. Esta pausa supone una limitación para una deportista acostumbrada a estar en movimiento, pero forma parte del proceso de cuidados necesario tras la intervención.
La médica se refirió con optimismo a esta nueva etapa, aunque reconoció que deberá tomarse un tiempo de descanso. Espera volver a correr cuando su convalecencia esté lo suficientemente avanzada, sin dar a entender que pueda hacerlo de inmediato. Por ahora, el objetivo es respetar el tiempo de recuperación y consolidar los beneficios de la operación.
Una nueva esperanza de volver a correr
Después de las recaídas y de los sucesivos períodos de tratamiento, la intervención abre una nueva perspectiva para Marine Lorphelin. La reparación del ligamento y la extracción del fragmento óseo doloroso buscan mejorar la estabilidad de su tobillo. Considera esta operación el comienzo de una nueva etapa, con la esperanza de poder, con el tiempo, volver a hacer deporte en mejores condiciones.
Su mensaje pretende tranquilizar: la operación salió bien y afronta lo que viene con más serenidad. La ex Miss Francia ya mira hacia los próximos meses, aunque sabe que solo podrá volver a los senderos después de un período de recuperación. En particular, espera volver algún día a las bajadas de trail, que forman parte de los placeres asociados a su pasión por correr.
La rehabilitación, el siguiente paso del proceso
El período posterior a la intervención estará dedicado a la recuperación y a los cuidados adecuados a su situación. Al igual que después de sus lesiones anteriores, la rehabilitación debería formar parte de su proceso, aunque no se han detallado los plazos exactos para su regreso. La prudencia sigue siendo esencial después de una operación de tobillo, sobre todo para una deportista que desea volver a recorrer terrenos exigentes.
Al compartir estas noticias, Marine Lorphelin también habló de una dificultad frecuente entre los corredores: los esguinces y sus consecuencias cuando se repiten. Su experiencia demuestra hasta qué punto una lesión puede alterar durante mucho tiempo la práctica deportiva, incluso cuando se lleva una vida activa y se está acostumbrado al esfuerzo. Para ella, la cirugía representa ahora una oportunidad de recuperar progresivamente un tobillo más sólido y volver a correr dentro de unos meses.







