Durante su paso por el Printemps de Bourges, la productora y exploradora sonora DeLaurentis rinde homenaje a las pioneras de la música electrónica con una creación que combina tradición y modernidad. Al utilizar el sintetizador analógico ARP 2500 y tecnologías de inteligencia artificial, destaca la influencia de estas mujeres que a menudo han permanecido en la sombra, mientras integra su propio recorrido artístico.
El legado de las pioneras de la música electrónica
En un paisaje musical aún dominado por la figura masculina, las pioneras de la música electrónica han abierto caminos inexplorados. Mujeres como Eliane Radigue, que, a pesar de una carrera excepcional, a menudo ha sido eclipsada por compositores como Pierre Schaeffer y Pierre Henry. Al rendir homenaje a estas artistas, DeLaurentis subraya la importancia de su contribución a la musica concreta y al sound design moderno.
DeLaurentis y su ARP 2500
El sintetizador ARP 2500 es un elemento clave de la actuación de DeLaurentis. Traído de los años 70, instrumento favorito de Eliane Radigue, este aparato representa mucho más que una simple máquina: encarna una época en la que las mujeres comenzaban a hacerse un lugar en el ámbito de la música electrónica. Durante su concierto en Bourges, DeLaurentis utiliza esta herramienta para demostrar la potencia de la innovación sonora que estas pioneras ayudaron a forjar.
La importancia de la visibilidad y del reconocimiento
DeLaurentis también subraya el hecho de que estas mujeres a menudo estaban subrepresentadas en el ámbito musical. «Se encontraban en la BBC, en laboratorios de investigación creando estos nuevos instrumentos, pero, a menudo, estaban a la sombra de otros compositores tradicionales», explica. Artistas como la compositora estadounidense Wendy Carlos, que revisó obras de Purcell para la película «La Naranja Mecánica» sin ser debidamente acreditada, encarnan esta tendencia de invisibilidad. Estas historias merecen ser escuchadas y reconocidas por su impacto en el paisaje musical.
Una hibridación moderna con inteligencia artificial
Con el desarrollo de las tecnologías modernas, DeLaurentis también integra la inteligencia artificial en su trabajo. Explora el clonación vocal para agregar su voz a sonidos inéditos, fascinada por las posibilidades que ofrece. Contrario a lo que se podría pensar, el uso de la IA no busca reemplazar al músico, sino enriquecer la experiencia sonora. «Es realmente un trabajo sobre la IA que me interesa», declara, explorando dimensiones artísticas sin precedentes.
Innovaciones en concierto: una experiencia inmersiva
Los conciertos de DeLaurentis no son simples actuaciones; representan una verdadera experiencia inmersiva. Gracias al uso de herramientas de manipulación visual, sus conciertos se convierten en una fusión de audio y visual. «Mientras canto, los visuales cobran vida y reaccionan a mis notas», explica. Esta interacción crea un universo sonoro cautivador, redefiniendo la experiencia del concierto tradicional.
Una mirada hacia el futuro
Como artista, DeLaurentis aspira a hacer emerger sonoridades que aún no existen, recordando así el camino de las pioneras. Los avances en el campo de la inteligencia artificial y del machine learning ofrecen perspectivas emocionantes para el futuro de la música electrónica. Sin embargo, considera crucial que estas tecnologías sean utilizadas para enriquecer la creatividad humana en lugar de reemplazarla. Esta reflexión encuentra eco en los debates contemporáneos sobre el uso de la IA en la música, en particular a través de las preocupaciones sobre los derechos de autor y la protección de la creación musical.
Las reflexiones de DeLaurentis se inscriben en una dinámica más amplia, donde la innovación y el reconocimiento de las contribuciones pasadas se unen para crear un futuro vibrante para la música electrónica. Al hacer resonar la voz de las pioneras en el Printemps de Bourges, no solo celebra su legado, sino que también crea un puente hacia las nuevas generaciones de artistas.







