Comment l’intelligence artificielle est alimentée par de véritables petites mains ? ¿Cómo se alimenta la inteligencia artificial con verdaderas manos pequeñas?

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En las afueras de la capital malgache, se revela una realidad sorprendente: la inteligencia artificial (IA) es alimentada por verdaderas manos pequeñas. Andy, que trabaja como trabajador del clic, nos abre las puertas de su cotidianidad. Detrás de su computadora, compara imágenes todo el día para entrenar sitios de comercio en línea a clasificar productos. Es gracias a él y a otros trabajadores malgaches, que los algoritmos sugieren productos relevantes a los consumidores.
Este trabajo repetitivo permite a Andy ganar solo 6 centavos de dólar por tarea. Para alcanzar un ingreso mensual decente, debe realizar más de 300 tareas. Sin embargo, a pesar de las condiciones laborales precarias, Andy afirma que la IA ofrece una verdadera oportunidad de empleo para los malgaches.

La subcontratación de la IA en Madagascar

Esta utilización de la mano de obra malgache en el campo de la IA no se limita a trabajadores independientes como Andy. Han surgido empresas dedicadas al entrenamiento de algoritmos en Madagascar. Beepeeoo, por ejemplo, emplea a 100 personas a tiempo completo para entrenar la IA para clientes franceses de diversos sectores.
Los clientes franceses se sienten atraídos por el nivel de salario y la calidad de los trabajadores malgaches. Estos últimos están muy involucrados en su trabajo y dominan perfectamente el idioma francés. Los operadores malgaches pueden así ganar alrededor de 100 euros al mes, es decir, tres veces el salario promedio en Madagascar.

Tareas variadas para el entrenamiento de la IA

Las tareas realizadas por los trabajadores malgaches para el entrenamiento de la IA son diversas. En Infoscribe, por ejemplo, trabajan en el entrenamiento de la IA para reconocer las matrículas de los coches o para ayudar a los futuros coches autónomos a detectar obstáculos en imágenes de la carretera.
Pero la tarea más sorprendente es la anotación de peatones en cámaras de videovigilancia en la calle. Esto permite contar el número de personas que pasan por un punto específico y analizar el comportamiento de los individuos para mejorar el urbanismo o proponer publicidad dirigida en los centros comerciales.

La implicación del Estado francés en la subcontratación de la IA

Es interesante notar que el propio Estado francés recurre a la mano de obra malgache para el entrenamiento de la IA. Por ejemplo, para la identificación de contribuyentes que no declaran su piscina o para el análisis de imágenes satelitales para el ministerio de las fuerzas armadas.
Sin embargo, surge la cuestión de la precariedad de los trabajadores en la última línea. Estos trabajadores son los engranajes invisibles de nuestras vidas digitales. Realizan tareas que consumen mucho tiempo y son poco valoradas, a menudo externalizadas por las empresas tecnológicas a trabajadores precarios.

Los retos éticos del entrenamiento de la IA

Es legítimo preguntarse si el rápido aprendizaje de la IA podría volver obsoleto el trabajo de los operadores malgaches. De hecho, algunas tareas solo requieren dos meses de anotación humana para que la IA pueda realizarlas sola.
No obstante, algunos actores del sector, como Rova Rabetoviana de Beepeeoo, afirman que siempre habrá una parte creativa y un aspecto humano necesarios en el uso de la IA.
Los investigadores también subrayan la importancia del marco legal en el desarrollo de la IA. Actualmente, las empresas que desarrollan este software para los supermercados se encuentran en un vacío jurídico. La CNIL lleva a cabo controles en las tiendas equipadas con cámaras inteligentes para evaluar los problemas relacionados con la protección de datos.
En conclusión, la inteligencia artificial está, de hecho, alimentada por verdaderas manos pequeñas en Madagascar. Los trabajadores malgaches juegan un papel esencial en el entrenamiento de los algoritmos y contribuyen así al desarrollo de la economía digital. Sin embargo, la precariedad de su situación y los retos éticos planteados por esta subcontratación merecen ser considerados.

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